Miedo a disparar
9 noviembre 2009
Cuantas veces gritamos y no decimos nada,
Cuantas veces intentamos abrazar la luz sin sentirla,
Cuantas veces al andar nos hemos perdido
Y al disparar nos han vencido.
Acertar, a veces resulta difícil.
¿Que se siente cuando no hay nada que perder?
¿Cuántos disparos hacen falta para matar a alguien?
Hay balas que nacen con efecto, que nacen para matar y ser recordadas.
Otras que al dispararlas se pierden, y terminan atrapadas en el infinito, arrasando a su paso con todo, sin dirección ni meta.
Algunas balas nunca llegan a herir, permanecen quietas, esperando su turno, esperando que la vida y el destino, les den una oportunidad para encontrar la muerte.
Cada uno de nosotros tiene un numero de balas permitidas en la vida para disparar, y nunca sabes que dirección tendrán, nunca hasta el final sabes si mereció la pena disparar.
Se puede morir desangrado, se puede morir esperando ser disparado por alguien, se puede simplemente no morir.
Pero el dolor nos gusta, como nos gusta gritar y salir corriendo detrás de aquello que nos importa.Y no pensamos en si nos vamos a caer, o a quedar sin voz, o si por algún juego del destino nos van a disparar.
Anoche tenia una pistola entre mis manos, y no pude disparar, recordé lo importante, recordé que si tu no estas aquí, no quiero disparar al aire, no quiero gastar balas, no quiero morir sola.



